La revisión del T-MEC no sólo involucra exportaciones, reglas comerciales o reuniones entre gobiernos. También puede incidir en los empleos vinculados con la industria, la manufactura y las cadenas de suministro.
La CTM pidió que la perspectiva de los trabajadores forme parte del proceso. Su dirigente, Tereso Medina Ramírez, señaló que la estabilidad laboral, la capacitación y la productividad deben mantenerse en la agenda mexicana.
El planteamiento se conoció después de la primera ronda bilateral relacionada con la Revisión Conjunta del tratado. México y Estados Unidos abordaron reglas de origen para el sector automotriz, acero, aluminio y seguridad económica.
¿Por qué importa para los trabajadores? Las decisiones relacionadas con cadenas de suministro, contenido regional o competitividad pueden influir en las estrategias de inversión de empresas vinculadas con el comercio de América del Norte.
La CTM informó que propuso al Gobierno federal un Consejo Plural Laboral. La finalidad sería mantener un espacio estable para que el sector obrero presente observaciones durante la revisión.
Medina sostuvo que el empleo formal debe ocupar un lugar central en las conversaciones. La central obrera también planteó la necesidad de proteger los derechos laborales y fortalecer la industria nacional.
La siguiente ronda entre México y Estados Unidos está prevista para el 16 y 17 de junio en Washington. De acuerdo con la agenda difundida por Estados Unidos, también se abordarán agricultura y condiciones de competencia equitativa.

